Te empezamos a llamar asi por tu locura. De gatito te la pasabas corriento y saltando, curioseando por todos lados lleno de energía y locura. Creo que la primer persona que dijo como tendriamos que llamarte fue mi madre, alla por Pompeya.
Ese nombre te fue bien de por vida, curioso y malhumorado. Pero entre nosotros eras un amigo que entendia todo, que compartiamos y teniamos nuestros momentos de estar solos.
Te llame de todas formas, además de Maluco te deciamos Queto, Chochono, Nono, Nonono y Nonito, Capitán, Maluqueto, y no recuerdo cuanto más.